El Derby de la vergüenza

La mala planificación del evento, sumado a la polémica llegada en la carrera principal y el posterior momento de ira de Carlos Heller junto al equipo del Haras Don Alberto, terminaron por manchar el evento más importante de la hípica nacional.

Es bien triste escribir relatos de esta categoría. Somos de la idea que la hípica ha vivido transformaciones a lo largo de toda su historia, pero siempre ha mantenido algo: ser una actividad respetable y que a pesar de todo mantiene la deferencia por los ganadores de los eventos más tradicionales del turf nacional.


Bueno, el pasado domingo 6 de febrero ocurrió todo lo contrario. Todos sabíamos que sería un Derby Day distinto a los demás. Era raro ver un aforo de 600 personas en el Valparaíso Sporting, pero aquí viene la primera crítica para la institución viñamarina: la mala planificación y comunicación del evento.


Un año y más tuvo el recinto de avenida Los Castaños para hacer trabajos que permitieran tener más flujo de personas en sus instalaciones.

  • ¿Era descabellado invertir y construir galerías en los últimos 100 metros en el sector de la pantalla gigante?

  • ¿Sonaba una locura ocupar ese mismo sitio eriazo que está atrás del sector de premiación del Derby para construir algunos quinchos como el Hipódromo Chile?

Querer es poder. Cuando hay disposición a enfrentar la "nueva normalidad" con aforos limitados siempre se puede ocupar el ingenio para hacer cosas nuevas. Raramente, en esta oportunidad el Sporting falló.


En el punto de las comunicaciones creemos que la institución pecó de un mal: la desinformación. No puede ser posible que nunca informaron correctamente cuánto iba a ser el aforo oficial permitido para la jornada hípica más importante del país. Es un pésimo trabajo comunicacional. Ojalá que desde Los Castaños 404 tomen está crítica como algo constructivo. Es una vergüenza del porte de un buque NO informar a la gente que apuesta y deja su dinero allá las condiciones que tendrá el evento. Fuimos testigos de todos los amantes de esta actividad que por la desinformación oficial tuvo que irse a esperar con sus autos a las 1 de la mañana de ese mismo domingo en las puertas del recinto. Eso es inaceptable, es caer bajo y humillar a la gente.


Esa misma desinformación también tuvo otra consecuencia: llegó mucho público al exterior del Sporting a reclamar porque no podía entrar. Los mismos guardias tuvieron que llevarse todos los garabatos del mundo por culpa del equipo de gerencia, marketing o comunicaciones que no hizo su pega como correspondía.


El Derby más polémico en muchos años


La jornada al interior se desarrolló con algo de normalidad hasta que sucedió lo que mancharía todo: la disputa del clásico El Derby.


Una carrera polémica, que terminó por sacar toda la furia del hípico en las graderías. La victoria correspondió para Nenufar Azul, hembra colorada montada por Jaime Medina y preparada por Juan Cavieres, perteneciente al Stud Haras Don Alberto.

Y aquí comienza el problema. Mientras todo el Sporting reclamaba por la llegada de la carrera, -donde hay un debate legítimo por la posición que debió acabar el ganador y los ejemplares que la secundaron-, resulta increíble que una persona como Carlos Heller Solari y el equipo del Haras Don Alberto cayeran en el juego del público viñamarino, que al unísono le gritaban "ladrones".

Lamentablemente, no tenemos la imagen fotográfica captada en el momento preciso, pero si fuimos testigos presenciales del ordinario gesto obsceno de Heller (un "Pato Yáñez") en contra de un apostador. Además, presenciamos como invitó a una persona a pelear en la pista de césped. Y para rematar, parte de su staff se dedicó a provocar indirectamente a los espectadores, lo que derivó en que el preparador Juan Cavieres y el jinete Jaime Medina recibieran monedas, boletos, plantas y hasta una lata de cerveza como proyectiles.


Rectificación: Emanuel Aguilar tomó contactó con Indice 1 donde pudo realizar sus descargos tras ser acusado de provocar al público del Sporting: "Yo trate de calmar al público, pidiendo que aplaudieran al 'Mago', señaló. Además, aclaró que "jamás me burlé de la gente. En el video (que está abajo) se nota que lo apunto y aplaudo". Desde este medio le pedimos las disculpas respectivas si se sintió ofendido.

Reacción desde el sector de propietarios


No es una actitud ejemplar. Nos extraña para un Stud que obtuvo la Triple Corona Nacional. Desde otro lado, esa misma reacción causó molestia dentro de los mismos propietarios.


María Soledad Ramírez y María José Molina conversaron en exclusiva con Indice 1, quienes nos señalaron que fueron a la Junta de Comisarios del Sporting para que "verificaran la situación del comportamiento de Carlos Heller", con el fin de sancionar su actitud, según lo que indica el código de carreras, por la "falta de conducta adecuada e irrespetuosa que se le exigen a todos los propietarios". Además, pidieron que "no existieran privilegios" por ser una autoridad en la hípica nacional.


Las propietarias acusan que la actitud de Carlos Heller fue la que terminó por 'explotar' la bomba de ira del público en el recinto viñamarino, quienes lanzaron los objetos antes descritos en contra de los ganadores del Máximo Desafío de la hípica nacional.


Finalmente, el dúo de hípicas nos enviaron un video donde se puede apreciar como el líder del Club Hípico de Santiago tuvo que huir en su auto, dejando a todo su equipo de trabajo propenso a todos los proyectiles del exacerbado apostador viñamarino.

Será un Derby para el recuerdo, pero uno bien ingrato...



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